Yunierkis Pérez, investigador de la Universidad de Las Américas, publicó en Pharmaceuticals un estudio sobre una nueva sustancia que podría convertirse en tratamiento contra la leishmaniasis — una enfermedad tropical desatendida que sigue afectando a millones de personas en regiones vulnerables del mundo.
La leishmaniasis no sale en las noticias. No tiene el perfil del COVID ni la visibilidad del cáncer. Pero afecta a más de un millón de personas cada año, especialmente en comunidades rurales y pobres de América Latina, África y Asia. Los tratamientos actuales son costosos, tóxicos y difíciles de aplicar. Y llevan décadas sin grandes avances.
Yunierkis Pérez, investigador del grupo de Bio-Quimioinformática de la Universidad de Las Américas, junto a equipos de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Central de Las Villas, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España y la Universidad Técnica de Manabí, estudió una sustancia llamada VATR131 como posible candidata para combatir esta enfermedad.
Lo que encontró el estudio
En pruebas de laboratorio, VATR131 logró frenar el crecimiento del parásito Leishmania infantum — la variante que causa la forma más grave de la enfermedad, que ataca órganos internos como el hígado y el bazo. Los análisis sugieren que la sustancia actúa bloqueando una proteína que el parásito necesita para sobrevivir dentro del organismo humano.
No es un medicamento todavía, es una pista. Pero en enfermedades donde las pistas escasean, una pista buena vale mucho.
Una enfermedad que Ecuador no puede ignorar
La leishmaniasis es endémica en Ecuador, especialmente en zonas tropicales y subtropicales de la Costa y la Amazonía. Las comunidades más afectadas son precisamente las que tienen menos acceso a diagnóstico y tratamiento.
Investigaciones como esta, que abren nuevas líneas terapéuticas desde una perspectiva computacional y de bajo costo, son exactamente el tipo de ciencia que puede cambiar el panorama para enfermedades que el mercado farmacéutico tradicional no prioriza.
El estudio fue publicado en Pharmaceuticals de MDPI, en colaboración con investigadores de México, Cuba, España y Ecuador.
Lee la investigación completa aquí: https://doi.org/10.3390/ph18101489


