El investigador de la UDLA José Eduardo León Rojas publica en Antioxidants una revisión sistemática sobre los mecanismos antioxidantes y neuroprotectores de los polifenoles presentes en plantas, en colaboración con tres universidades chilenas.
La naturaleza lleva siglos ofreciendo compuestos que protegen el cerebro. La ciencia recién está aprendiendo a descifrarlos con precisión.
El investigador de la Universidad de Las Américas José Eduardo León Rojas, en colaboración con la Universidad Bernardo O’Higgins y la Universidad Andrés Bello en Chile, publicó en Antioxidants una revisión sistemática que analiza los mecanismos antioxidantes y antiinflamatorios de los polifenoles — compuestos bioactivos presentes en plantas — y su potencial para proteger el cerebro frente a enfermedades neurodegenerativas.
Qué son los polifenoles y por qué importan
Los polifenoles son compuestos naturales presentes en frutas, verduras y plantas medicinales. Su capacidad antioxidante — es decir, su habilidad para neutralizar el daño celular causado por el estrés oxidativo — los convierte en candidatos prometedores para el desarrollo de tratamientos contra enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson y otras condiciones neurodegenerativas.
El estudio se enfocó específicamente en los compuestos de Parthenocissus quinquefolia — conocida como viña virgen — identificando flavonoides como catequina, quercetina y rutina, y estilbenos como viniferina, como los principales responsables de su actividad neuroprotectora.
Cómo protegen el cerebro
Los resultados de la revisión — que analizó 14 estudios seleccionados de 665 registros iniciales — muestran que estos compuestos actúan a través de múltiples vías moleculares simultáneamente: capturan radicales libres, activan rutas de defensa celular como Nrf2 y reducen la inflamación mediante la modulación de vías como NF-κB y NLRP3.
En términos simples: no actúan como un medicamento convencional que bloquea un solo mecanismo, sino como un sistema integrado de protección celular que ataca el problema desde varios frentes a la vez.
Lo que esto significa para el futuro
Los hallazgos posicionan a estas plantas como candidatas prometedoras para el desarrollo de fitoterapéuticos — medicamentos de origen vegetal — orientados a combatir el estrés oxidativo y la inflamación asociados a enfermedades neurodegenerativas.
Para Ecuador y América Latina, donde la biodiversidad vegetal es extraordinaria y donde el acceso a tratamientos farmacológicos convencionales sigue siendo limitado para gran parte de la población, este tipo de investigación abre una puerta concreta hacia terapias más accesibles y sostenibles basadas en recursos naturales propios de la región.
Publicación completa: https://www.mdpi.com/2076-3921/15/2/169


