El investigador de la UDLA Jaime Andrés Cárdenas Córdova publica en IEEE Open Journal of the Communications Society una arquitectura para gestionar el tráfico en redes integradas 6G terrestres y satelitales, en colaboración con i2CAT Foundation, Orange Poland y la Universitat Politècnica de Catalunya.
Mientras las ciudades debaten la llegada del 5G, hay comunidades en Ecuador y América Latina donde el internet básico todavía no existe. El 6G — la próxima generación de comunicaciones — podría cambiar eso. Pero solo si se resuelve un problema técnico fundamental: cómo coordinar satélites y antenas terrestres para garantizar conexión estable sin interrupciones.
El investigador de la Universidad de Las Américas Jaime Andrés Cárdenas Córdova, en colaboración con la i2CAT Foundation, el operador móvil europeo Orange Poland y la Universitat Politècnica de Catalunya, publicó en el IEEE Open Journal of the Communications Society una arquitectura tecnológica que resuelve exactamente ese problema.
El desafío técnico del 6G en zonas remotas
Las redes 6G del futuro no serán solo terrestres — integrarán satélites y antenas en un sistema unificado capaz de llevar conectividad a cualquier punto del planeta. Pero coordinar esa integración es complejo: los satélites se mueven constantemente, la topología de la red cambia en tiempo real y el tráfico de datos debe gestionarse sin interrupciones.
La investigación propone una arquitectura basada en SDN y NFV — tecnologías que permiten gestionar redes de forma flexible y programable — para coordinar automáticamente el tráfico entre satélites y redes terrestres 6G, garantizando conectividad estable incluso ante alta movilidad satelital.
Resultados concretos
Los resultados demuestran que la arquitectura propuesta garantiza conectividad estable y de alto rendimiento, logrando latencia mínima y jitter reducido — dos indicadores clave de la calidad de conexión — incluso ante los constantes cambios de topología propios de las redes satelitales.
Lo que significa para Ecuador y América Latina
Para Ecuador, donde comunidades amazónicas, rurales y de frontera tienen acceso limitado o nulo a internet, esta investigación tiene una implicación directa: el 6G integrado con satélites podría ser la solución que lleve conectividad real a donde la infraestructura tradicional no llega.
Más conectividad en zonas remotas significa mejor acceso a educación, telemedicina y desarrollo económico — transformando la brecha digital en una oportunidad de inclusión.
La colaboración con centros de investigación europeos y un operador móvil internacional posiciona a la UDLA en la frontera del desarrollo de las comunicaciones de próxima generación.
La investigación completa aquí: https://ieeexplore.ieee.org/stamp/stamp.jsp?tp=&arnumber=11263855


