Juan Pablo Piedra, docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Las Américas, lideró el primer estudio que combina datos satelitales de la NASA y la ESA con información de salud laboral para identificar los factores ambientales y ocupacionales que más afectan la salud respiratoria de los trabajadores ecuatorianos.
En Ecuador, más de la mitad de la población trabaja en la informalidad. Sin contrato, sin seguro, sin protección. Y ahora hay datos científicos que muestran cuánto cuesta eso a la salud.
Juan Pablo Piedra, docente de la Universidad de Las Américas, analizó los datos de 1.807 trabajadores de cuatro sectores: agricultura, minería, construcción e informalidad y encontró algo que debería preocupar a cualquier planificador de políticas públicas: los trabajadores informales tienen 12 veces más probabilidad de desarrollar asma que quienes trabajan en construcción formal.
No es solo la falta de equipo de protección. Es la combinación de factores que se acumulan: exposición sin control a químicos, falta total de conocimiento sobre los riesgos y, encima, un ambiente contaminado que nadie supervisa.
¿Cómo entran los satélites en esto?
Para medir la contaminación del aire en los 221 cantones del Ecuador, el estudio usó datos del satélite Sentinel-5P de la Agencia Espacial Europea, el mismo que monitorea la atmósfera del planeta en tiempo real, y el modelo de elevación de la NASA para ajustar por la altitud de cada cantón.
¿Por qué importa la altitud? Porque vivir y trabajar a mayor altura protege contra el asma y el estudio lo confirmó. Pero esa protección desaparece cuando el aire está cargado de dióxido de nitrógeno (NO2) y dióxido de azufre (SO2), los principales contaminantes asociados con problemas respiratorios crónicos como tos persistente y acumulación de flema.
Lo que encontró el estudio
Los resultados son claros: el sector informal concentra el mayor riesgo respiratorio. Un trabajador informal tiene:
- 12 veces más probabilidad de tener asma que un trabajador de construcción
- 6,7 veces más probabilidad de tener sibilancias
- 4 veces más probabilidad de tener tos crónica
Y el factor que más agrava todo no es el sector ni el cantón, es no saber que estás expuesto a químicos peligrosos. Los trabajadores que no conocen los riesgos de los productos que manejan tienen hasta 3,5 veces más probabilidad de desarrollar asma que quienes saben lo que respiran.
¿Qué significa esto para Ecuador?
Que la informalidad laboral no es solo un problema económico, sino un problema de salud pública. Y que las políticas que buscan mejorar la calidad del aire en los cantones tienen que ir de la mano de programas de capacitación y protección para quienes trabajan sin red de seguridad.
Todo el análisis, tanto epidemiológico como satelital, fue realizado íntegramente en la UDLA, con datos del Ministerio de Salud Pública y bajo el permiso del Comité de Ética de la universidad.
Lee la investigación completa: https://www.frontiersin.org/journals/public-health/articles/10.3389/fpubh.2026.1874197/full


