Roberto Ordoñez-Araque, investigador de la Universidad de Las Américas, participó en el estudio que reconstruyó las prácticas culinarias de las poblaciones prehispánicas del Valle del Upano, en la Amazonía ecuatoriana.
Hay algo fascinante en la idea de que el suelo recuerda. Que donde hoy solo hay tierra y vegetación, las moléculas de lo que alguien cocinó hace 650 años todavía están ahí, esperando ser descifradas.
Eso es exactamente lo que encontraron los investigadores que excavaron El Edén, un sitio arqueológico en el Valle del Upano, en la provincia de Morona Santiago. Lo que quedó en el suelo, carbón, cerámica con restos de humo, fitolitos de plantas, permitió reconstruir cómo cocinaban, qué comían y cómo organizaban sus espacios domésticos las poblaciones que habitaron esta región entre 1305 y 1405 d.C., durante la llamada fase Huapula.
Lo que encontraron en el suelo
El estudio identificó áreas de combustión y cocción en uno de los montículos del sitio, estructuras artificiales que estas poblaciones construyeron para organizar su territorio. Mediante excavación arqueológica, análisis geoquímico por fluorescencia de rayos X (XRF) y estudio de fitolitos, micropartículas de sílice que las plantas dejan en el suelo y que sobreviven milenios, los investigadores pudieron identificar fogones, pisos compactados y agujeros de postes que delimitan espacios domésticos estructurados.
Los análisis revelaron evidencias de plantas cultivadas: maíz, yuca y varias especies de palmas, incluyendo formas consistentes con el chontaduro (Bactris gasipaes) y otras especies de uso alimenticio y de construcción. También se identificaron posibles trazas de achiote (Bixa orellana) — la planta que da color rojo a tantas preparaciones de la cocina amazónica, aunque esta identificación se considera provisional dado el estado actual de las colecciones de referencia.
Por qué importa
La Amazonía ha sido históricamente subestimada como región de civilizaciones complejas. Durante décadas, se asumió que sus condiciones ambientales limitaban el desarrollo de sociedades organizadas. Los hallazgos en el Valle del Upano, que ya en 2024 sorprendieron al mundo con la confirmación de una ciudad prehispánica con calles y canales publicada en Science, siguen demostrando lo contrario.
Este estudio añade una dimensión íntima y cotidiana a esa historia: no solo había ciudades y monumentos. Había cocinas. Había personas que elegían qué plantas cultivar, cómo organizar sus fogones, cómo preparar sus alimentos. Y esas decisiones quedaron registradas en el suelo, esperando que alguien supiera leerlas.
El aporte de la UDLA
Roberto Ordoñez-Araque, investigador del Grupo de Investigación en Alimentos y Agroindustria de la Universidad de Las Américas, aportó su conocimiento en análisis químico de alimentos y supervisión científica al equipo de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL). El estudio fue publicado en npj Heritage Science, revista del grupo Nature Portfolio.
Aquí la investigación completa: https://www.nature.com/articles/s40494-026-02686-2


