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Cuando el cáncer llega al cerebro: dos investigaciones de la UDLA abren nuevos frentes en el tratamiento

José Eduardo León Rojas analiza los mecanismos que hacen al glioblastoma resistente a los tratamientos y evalúa el rol real de la radioterapia en uno de los escenarios más complejos de la oncología.

El cáncer cerebral es uno de los diagnósticos más temidos. No solo por su agresividad, sino porque el cerebro es un territorio donde los tratamientos convencionales enfrentan barreras biológicas que la ciencia aún está aprendiendo a descifrar.

El investigador de la Universidad de Las Américas José Eduardo León Rojas publicó dos estudios que abordan ese desafío desde ángulos distintos pero complementarios, aportando evidencia clave para entender por qué ciertos tumores cerebrales resisten los tratamientos y cómo optimizar las decisiones clínicas en pacientes con cáncer avanzado.

El cerebro tiene un sistema de limpieza, y el glioblastoma lo sabotea

El glioblastoma es el tumor cerebral primario más agresivo. Su tasa de supervivencia a cinco años es inferior al 10% y una de las razones principales es su resistencia a los tratamientos disponibles.

El estudio, publicado en International Journal of Molecular Sciences con la participación del estudiante de Medicina de la UDLA Joaquín Fiallo, revela un mecanismo poco explorado hasta ahora: el glioblastoma altera el sistema glinfático del cerebro —la red de drenaje que elimina toxinas y regula fluidos— lo que dificulta tanto la eliminación de desechos como el transporte de medicamentos hacia el tumor.

“Estas alteraciones también reducen la capacidad del sistema inmunológico para reconocer el tumor, lo que explicaría en parte su resistencia a la inmunoterapia”, señala la investigación, proponiendo el eje glinfático-inmune como un nuevo objetivo terapéutico.

Radioterapia en cáncer avanzado: ¿cuándo vale la pena?

El segundo estudio, publicado en Cancers con la participación de estudiantes de Medicina de la UDLA, analiza el papel de la radioterapia en la carcinomatosis leptomeníngea —una complicación grave que ocurre cuando células cancerosas de tumores sólidos invaden las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal.

“La supervivencia tras el diagnóstico sigue siendo limitada y el pronóstico depende principalmente del estado del paciente y de la biología del tumor, más que de la modalidad específica de radioterapia utilizada”, concluye el estudio tras analizar datos de más de 2.800 pacientes.

El hallazgo es clínicamente relevante: en un contexto donde los recursos oncológicos son limitados, como ocurre en Ecuador y gran parte de América Latina, contar con evidencia clara sobre qué tratamientos aportan valor real en cada escenario es clave para tomar mejores decisiones y evitar intervenciones que no mejoran la calidad de vida del paciente.

Aquí tienes los enlaces a las investigaciones completas:

Glioblastoma: https://www.mdpi.com/1422-0067/27/2/928

Radioterapia en carcinomatosis leptomenpingea: https://www.mdpi.com/2072-6694/18/4/547

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