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Perspectivas económicas para 2026: un año de volatilidad y reordenamiento geopolítico y comercial

Las perspectivas para el año 2026 parten de un 2025 en el cual se produjeron varios cambios en las políticas internacionales de países desarrollados con alta influencia en el mundo. Uno de los más importantes se produjo en la política comercial de Estados Unidos a través de la imposición de tarifas a bienes importados, lo cual modificó el escenario geopolítico y afectó la actividad económica en términos del comercio internacional, las prioridades productivas nacionales de varios países y regiones y el crecimiento económico.

En primer lugar, sobre el crecimiento económico, de acuerdo a las proyecciones del FMI, se observa que el mundo creció 3,3% en 2024, 3,2% en 2025 y se espera que crezca en 3,1% en 2026, lo que muestra una tendencia a la baja en el crecimiento económico mundial. Este resultado se espera porque el shock de las tarifas de E.E.U.U. todavía no termina de afectar la economía, todavía no se ven los impactos reales en la inflación porque muchos vendedores importaron grandes cantidades previo a que las tarifas entren en vigencia, una vez que los stocks se agoten, muchos vendedores trasladaran las tarifas al consumidor a través del precio. Adicionalmente, las tarifas de E.E.U.U. han generado tensiones entre países que han afectado al comercio lo cual en finalmente reduce el crecimiento económico

En segundo lugar, otros factores que han afectado el crecimiento esperado corresponden a las crecientes presiones fiscales que enfrentan varios países por el escenario geopolítico que les ha obligado a expandir su gasto en defensa y seguridad nacional, tal es el caso de las economías europeas. Por otro lado, el crecimiento débil de China que arrastra problemas por la burbuja inmobiliaria que explotó en 2021 y que además verá su sector industrial exportador afectado por las tarifas, esto al momento ha sido mitigado a través de subsidios, pero estos no se pueden mantener en el largo plazo y además introducen distorsiones en la productividad.

Finalmente, está el rol que tendrá la Inteligencia Artificial en este año y en el futuro, al momento esta ha impulsado el crecimiento de E.E.U.U. porque la inversión en este sector ha sido inmensa, pero que no ha impulsado todavía ganancias en productividad tangibles dentro de las empresas y no ha mostrado su potencial real para sustituir el trabajo.

Los factores antes mencionados se desarrollan y alimentan un ambiente de volatilidad e incertidumbre que también es impulsado por los conflictos geopolíticos como la guerra de Rusia y Ucrania, o la reciente intervención de E.E.U.U. en Venezuela. Esta última, que no sólo se produce por buscar la caída de un líder que muchos países han catalogado como ilegítimo, sino por los intereses que mantiene E.E.U.U en los recursos de este territorio, principalmente, el petróleo, del cual este país es el que mantiene la mayor cantidad de reservas en el mundo.

En este sentido, es clave mencionar que E.E.U.U. se encuentra en una posición compleja en cuanto a las importaciones de petróleo, ya que alrededor del 50% del petróleo que importa proviene de Canadá, y esto le genera un riesgo mayor, ya que la poca diversificación le coloca en una posición de dependencia y desventaja, sobre todo frente a Canadá, país al cual también le impusieron tarifas. Por lo que el contar ahora con el petróleo de Venezuela le permitirá mejorar su diversificación e impulsar un shock en la oferta de petróleo, lo cual podría disminuir los precios internacionales. Aunque esto podría ser contrarrestado por los problemas que actualmente enfrenta Irán, quinto mayor productor de petróleo a nivel mundial.

En este escenario, Ecuador enfrenta sus propios desafíos, con un crecimiento económico de 3,8% en 2025 que reflejó la recuperación, luego de un 2024 con decrecimiento por los cortes de electricidad. Pero que en 2026 se espera crezca en menor medida alcanzando un 1,8%. Todo esto producto de problemas estructurales de productividad, un mercado laboral inflexible que se estructura de alrededor de un 50% de empleo informal, graves problemas de seguridad por la presencia de grupos de delincuencia organizada junto al narcotráfico que erosionan la producción, el comercio y el tejido social.

Sin embargo, también evidencian algunos cambios como el reordenamiento de las finanzas públicas para disminuir, aunque no eliminar, el déficit fiscal lo que ha mejorado la confianza en el país y ha impulsado el descenso del riesgo país a menos de 500 puntos. Además, el aprovechamiento de oportunidades que han sido exitosamente explotadas como el incremento de la productividad en la producción de camarón gracias a la incorporación de tecnología, el incremento del precio del cacao por la reducción de la oferta de África y finalmente una posición dentro de la geopolítica mundial que permitió que se reduzcan las tarifas de E.E.U.U. y se aprovechen las oportunidades de exportación hacia este país y otros mercados.

En conclusión, el mundo se enfrenta a un escenario de incertidumbre sobre una reconfiguración de la geopolítica y el comercio internacional, lo cual ha impulsado un ambiente de volatilidad que eleva algunos costos, aumenta la presión fiscal e impacta en los precios de los commodities y la inflación en las distintas economías. El Ecuador, enfrenta sus propios problemas de crecimiento por un contexto de problemas estructurales, pero también de oportunidades para explotar en el mundo.

Esto nos deja, para 2026, con una perspectiva económica un tanto incierta que dejará un crecimiento económico menor y más débil, una inflación posiblemente mayor, un descenso en el comercio, además de un nuevo orden geopolítico mundial.

Vocero:

Julio Galárraga – Coordinador Académico de Economía UDLA

Magíster en Economía con mención en Políticas Públicas por la Pontificia Universidad Católica de Chile. Actualmente Coordinador Académico y Profesor asociado de la carrera de Economía en la UDLA.

Se ha desempeñado tanto en el sector público como privado y es consultor en temas de estadística y econometría. Realiza investigación enfocada en temas de inequidad, pobreza, evaluación de políticas públicas, Economía de la Educación, desnutrición y Economía de Género.

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