El concepto se basa en una gráfica que representa uno de los símbolos más conocidos del Ecuador, los volcanes. La idea es representarlos desde las divisiones territoriales que a lo lejos parecieran formar una red, nunca son iguales y se verán distintas en cada volcán, además se usó las leyendas propias de cada pueblo cercano a cada volcán con la intención de que las personas aprendan más sobre las diferentes culturas del Ecuador y la cromática se basó en la vestimenta de las comunidades indígenas aledañas a cada volcán. Así mismo el nombre, que está escrito en quechua, y que en español significa alma de fuego.
Blog








