Saber cómo estudiar para un examen no depende únicamente de las horas dedicadas, sino de la forma en que organizas y repasas la información. Existen técnicas específicas, aunque su efectividad puede variar según cada estudiante: no hay una técnica que funcione igual para todos.
Estas son algunas técnicas recomendadas para estudiar para un examen sin olvidar lo aprendido, aunque su efectividad puede variar de un estudiante a otro:
- Aplica la repetición espaciada en varias sesiones cortas.
- Practica la recuperación activa en lugar de solo releer.
- Organiza un horario de estudio realista y constante.
- Duerme lo suficiente antes del examen.
- Resuelve ejercicios o exámenes de años anteriores.
¿Cuáles son las técnicas recomendadas para estudiar para un examen?
Existen varias técnicas respaldadas por la psicología del aprendizaje que pueden ayudar a fijar la información de manera más duradera. No hay una técnica que sea mejor que otra de forma universal: su utilidad depende del estudiante, del tipo de contenido y del tiempo disponible. A continuación, se explican algunas de las más estudiadas a nivel académico.
Repetición espaciada
La repetición espaciada consiste en repasar un mismo contenido en distintos momentos, con intervalos cada vez más amplios, en lugar de concentrar todo el estudio en una sola sesión.
Esta estrategia se fundamenta en las investigaciones desarrolladas por el psicólogo Hermann Ebbinghaus sobre la “curva del olvido”, la cual manifiesta que la memoria disminuye si no se consolida lo aprendido de forma inmediata.
Cuando haces el esfuerzo de recordar lo aprendido, tu cerebro refuerza esa información y facilita que permanezca en tu memoria por más tiempo.
Recuperación activa (active recall)
La técnica de recuperación activa es un método de estudio que se basa en un principio fundamental: el aprendizaje se fortalece más cuando nos esforzamos en recuperar información de nuestro cerebro que cuando simplemente la leemos o escuchamos de forma pasiva.
Este principio se estudia bajo los nombres de efecto de la prueba (testing effect) y práctica de recuperación (retrieval practice), términos empleados por los investigadores Henry Roediger y Jeffrey Karpicke, en un estudio de la Universidad de Washington en San Luis.
Para implementar esta técnica, puedes probar las siguientes dinámicas adaptándolas a tu estilo de aprendizaje:
- Tarjetas de estudio (flashcards): Creas tarjetas con una pregunta o concepto en un lado y la respuesta en el otro. Al ver la pregunta, debes forzarte a recordar la respuesta.
- Resúmenes escritos de memoria: Después de leer un texto o asistir a una clase, cierra tus materiales y escribe todo lo que recuerdes sobre el tema.
- Explicaciones en voz alta (técnica Feynman): Intenta explicar un concepto complejo como si se lo estuvieras enseñando a otra persona.
Práctica con ejercicios o exámenes anteriores
Resolver ejercicios similares a los que aparecerán en el examen puede ayudarte a identificar qué temas dominas y cuáles necesitas reforzar. Esta práctica también te familiariza con el formato y el tiempo real del examen, aunque su utilidad depende del tipo de evaluación y de la disponibilidad de modelos previos. Si el docente ofrece evaluaciones de años anteriores, revisarlas puede ser un apoyo adicional.
¿Por qué se olvida lo que se estudia y cómo evitarlo?
El olvido ocurre de forma natural cuando la información no se refuerza con el tiempo. La llamada curva del olvido explica que, sin repaso, gran parte de lo aprendido se pierde en los primeros días después de estudiarlo. Por eso, repasar en distintos momentos, y no solo antes del examen, es clave para retener el contenido.
El sueño también cumple un papel clave en la retención de lo estudiado. Buena parte de la consolidación de la memoria ocurre mientras dormimos, cuando el cerebro reorganiza y refuerza la información aprendida durante el día. Por eso, sacrificar horas de sueño para estudiar puede ser contraproducente.
El estudio bajo presión también puede dificultar el recuerdo. Investigaciones en psicología cognitiva señalan que niveles elevados de cortisol, la hormona asociada al estrés, pueden afectar la recuperación de información ya aprendida, en especial en situaciones de alta exigencia como un examen.
¿Cómo organizar tu tiempo para estudiar sin acumular materia?
Organizar el tiempo de estudio es tan importante como elegir la técnica correcta. Distribuir los temas a lo largo del semestre evita la acumulación de materia y reduce el estrés antes de un examen. Una buena planificación también deja espacio para repasos periódicos.
Puedes apoyarte en el calendario académico de la UDLA para ubicar con anticipación las fechas de evaluaciones y planificar tus semanas de estudio. Conocer las fechas clave con tiempo te permite dividir el contenido en bloques manejables, en lugar de estudiar todo la noche anterior.
¿Qué apoyo puedes encontrar en la UDLA para mejorar tus hábitos de estudio?
Además de las técnicas individuales, contar con acompañamiento puede marcar la diferencia en la forma en que te preparas para un examen. El programa mentor de la UDLA ofrece orientación a los estudiantes para fortalecer hábitos de estudio, organizar el tiempo y resolver dudas académicas.
Este tipo de acompañamiento resulta especialmente útil en los primeros semestres, cuando la organización del tiempo y las técnicas de estudio todavía se están consolidando.
Prepárate para cada examen con el apoyo de la UDLA
Cómo estudiar para un examen puede variar de un estudiante a otro, pero contar con hábitos organizados, técnicas recomendadas y acompañamiento adecuado marca la diferencia.
En la UDLA puedes acceder a herramientas y apoyo académico que te ayudan a organizar tu tiempo, prepararte con anticipación y aprovechar mejor cada periodo de evaluaciones. Explora la vida universitaria y la oferta académica de la UDLA y descubre el apoyo disponible para tu proceso de aprendizaje.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor forma de estudiar para un examen?
No hay una técnica universalmente mejor. La repetición espaciada y la recuperación activa son algunas técnicas, pero su efectividad varía según el estudiante, el tipo de contenido y el tiempo disponible.
¿Es normal olvidar lo que se estudia?
Sí. Si la información no se refuerza con el tiempo, gran parte de lo aprendido se pierde en los primeros días.
¿Cómo evitar acumular materia antes de un examen?
Distribuyendo los temas a lo largo del semestre y apoyándote en el calendario académico para planificar con anticipación tus semanas de estudio, en lugar de dejar todo para la última noche.
Nota sobre las referencias: la repetición espaciada y la curva del olvido descritas en este artículo se basan en las investigaciones del psicólogo Hermann Ebbinghaus, publicadas en 1885. La recuperación activa (active recall) hace referencia a estudios sobre el efecto de la prueba (testing effect) realizados por los investigadores Henry Roediger y Jeffrey Karpicke. La relación entre sueño y memoria se apoya en investigaciones de neurociencia como las de Robert Stickgold, y el efecto del estrés en la recuperación de información se basa en revisiones de estudios de psicología cognitiva. Los resultados de estas técnicas pueden variar según el estudiante, el contenido y el contexto de estudio.
- Ebbinghaus, H. (1885). Über das Gedächtnis (curva del olvido y efecto de espaciamiento).
- Roediger, H. L. & Karpicke, J. D. (2006). The Power of Testing Memory: Basic Research and Implications for Educational Practice. Perspectives on Psychological Science.
- Stickgold, R. (2005). Sleep-dependent memory consolidation. Nature, 437, 1272-1278.
- Stress and long-term memory retrieval: a systematic review.
- Ausubel, D. (1962). Subsumption Theory / teoría del aprendizaje significativo.



