.
A mayor precio del petróleo, mayor ingreso fiscal neto. - UDLA | Universidad de Las Américas

UDLA | Universidad de Las Américas

Contacta con nosotros
UDLA - Universidad de las Américas

A mayor precio del petróleo, mayor ingreso fiscal neto.

El encarecimiento del petróleo por el conflicto en Medio Oriente ha despertado el debate sobre si el impacto neto en las cuentas fiscales del ecuador es positivo por mayores exportaciones, o negativo por el incremento de los precios de importación.

Según el Banco Central, en 2025 Ecuador exportó 119,2 millones de barriles de petróleo y 11,7 millones de derivados, generando cerca de USD 7.600 millones. Sumadas las ventas internas de combustibles (USD 5.300 millones), el ingreso petrolero bruto alcanzó casi USD 13.000 millones. Sin embargo, tras descontar importaciones de combustibles (USD 5.500 millones) y otros costos operativos, el ingreso neto al Presupuesto General del Estado (PGE) fue de apenas USD 1.600 millones, según cifras del Banco Central del Ecuador.

El país, pese a sus limitaciones estructurales, sigue siendo un exportador neto de petróleo y derivados. Esto implica que, en términos netos, un aumento del precio internacional del crudo genera más ingresos que gastos. En otras palabras, el impacto en los sectores externo y fiscal del incremento de los precios del petróleo continúa siendo positivo, incluso si cada vez es más débil.

El funcionamiento de los flujos petroleros en la economía es el siguiente: Ecuador obtiene ingresos por exportaciones y ventas internas, pero enfrenta gastos por importaciones de derivados, pagos al sector privado, operaciones e inversiones de Petroecuador y asignaciones presupuestarias. El remanente de estos flujos es lo que finalmente llega al presupuesto general del estado. No obstante, la rentabilidad petrolera se ha deteriorado con el tiempo. Hace 15 años, por cada barril importado, el país exportaba ocho; hoy, apenas dos. Además, la proporción de ingresos petroleros que llega al presupuesto general del Estado se redujo de aproximadamente 40 centavos por dólar a cerca de 20 centavos. Esto evidencia el debilitamiento continuo de la economía petrolera a lo largo de los años.

Para Juan Lorenzo Maldonado, director del Centro de Investigaciones Económicas y Empresariales (CIEE), “Ecuador sigue beneficiándose de precios altos del petróleo porque el balance neto es positivo, aunque ese beneficio es cada vez más pequeño y vulnerable a factores estructurales Añade que “para que el impacto sea negativo, se necesitaría de una caída sostenida de los volúmenes de exportación, de un aumento sostenido en la importación de derivados, de un incremento desproporcionado del precio de los derivados frente al crudo, o de una combinación de esos factores”.

Otro elemento clave es el sistema de subsidios. Si el Estado decide contener el precio interno de los combustibles mientras suben los precios internacionales, beneficio fiscal se reduciría, pero seguiría siendo positivo. En ese escenario, la relación entre el incremento del precio del crudo y los ingresos efectivos del Estado se debilita, aunque no necesariamente se vuelve negativa. “Si se volviera a generar un subsidio en el precio de los combustibles no se eliminaría el beneficio del alza del petróleo, pero sí se reduciría su impacto fiscal”, advierte Maldonado. Esto ocurre porque el Estado asume una mayor parte del costo del combustible, limitando los ingresos netos. Además, considerando que el año pasado ya se realizó un ajuste en el precio interno del diésel, el país parte de una base más favorable, con un mayor colchón fiscal en comparación con periodos anteriores.

Más allá del corto plazo, el principal riesgo no está únicamente en las cuentas fiscales, sino en el entorno global. Un aumento sostenido y abrupto del precio del petróleo puede desacelerar la economía mundial, elevar la inflación y endurecer las condiciones financieras internacionales. Estos factores, a su vez, terminan afectando a economías como la ecuatoriana. En este contexto, si bien el país aún puede beneficiarse de precios altos del petróleo, el desafío está en fortalecer y potenciar la industria petrolera, tanto desde el frente de las exportaciones como en el desarrollo de la capacidad de refinación, para sostener y ampliar estos beneficios en el tiempo.

Más noticias

Scroll to Top